Querida Chris:
Yo me pregunto lo mismo y he hecho las mismas preguntas a unos y otros químicos y lo mismo a dermatólogos y todo lo que obtengo es un silencio o alguna estupidez inventada que desafía los hechos. Un químico especialista en cosméticos de una de las compañías más importantes me dijo que sus ingredientes se micro-encapsulaban y por consiguiente podían presentarse en un tarro, pero eso es imposible. La encapsulación permite una mejor penetración y una estabilidad potencialmente mayor, pero no protege de lo que el aire o la luz pueden causar a algunos ingredientes. La investigación es muy clara. Yo la cito en mis libros y en línea. No existe ninguna investigación en sentido contrario, al menos ninguna que yo haya podido encontrar.
Mi respuesta larga: Tú estás 100% en lo correcto de que todas las grandes compañías de cosméticos, desde L’Oreal y Estee Lauder hasta P&G, contratan los servicios de químicos muy brillantes especializados en cosméticos capaces de crear productos verdaderamente extraordinarios (¿dónde estaríamos sin la capacidad y el refinamiento que tienen estas personas para crear fórmulas?).
Sin embargo ellos también utilizan los servicios de personal de comercialización y relaciones públicas que son expertos en tomar una fórmula que un químico especialista en cosméticos sabe que no va a funcionar más allá de humectar la piel solamente o protegerla del daño de los radicales libres y entonces todo se reduce a engañar al consumidor y convertir el producto en el milagro antiarrugas del mes.
Por lo general, estos departamentos de comercialización y de relaciones públicas son mucho más grandes y tienen presupuestos más altos que los asignados a la investigación y desarrollo de un producto y saben exactamente cómo atraer a los consumidores (especialmente a las mujeres) preocupados por el envejecimiento, las arrugas, las manchas, la celulitis, lo que ustedes quieran. En general, a los consumidores les gustan los tarros, las fragancias, los ingredientes vegetales que puedan entender independientemente de sus beneficios y parece que prefieren los argumentos de la mercadotecnia y no las listas de ingredientes que no pueden descifrar.
Y con respecto a las pruebas que estas compañías llevan a cabo, al menos todas las que acaban siendo citadas en los anuncios, la mayoría de ellas son las que respaldan los argumentos. Las compañías de cosméticos o contratan a terceros o ellas mismas hacen el “estudio”. Independientemente, la única misión es tomar el producto en cuestión y pasarlo a través de una serie de pruebas cuidadosamente diseñadas para garantizar que los resultados sean los que la compañía desea. ¿Un aumento del 80% en la producción de colágeno o una reducción del 40% en la profundidad de las arrugas? ¿Pestañas 300% más largas? Comprobar, comprobar, comprobar y ya está. Entonces la compañía de cosméticos promueve estas pruebas falsas como pruebas científicas de que sus productos funcionan de acuerdo con los argumentos expuestos, aunque los químicos especialistas en cosméticos (que para estos momentos ya casi todos están trabajando en otros proyectos) sepan que son mentiras, al menos en términos de lo que realmente pueden o no hacer los ingredientes. ¿Cuándo se ha visto que una compañía de cosméticos diga que tiene un estudio en donde el producto no funcionó? No existe en ningún lado.
Mi teoría de por qué muchas compañías siguen usando tarros es porque muchos consumidores los prefieren. Un tarro bonito, bien diseñado en nuestro tocador es mucho más atractivo que una botella opaca como de medicamento con un aplicador de bombeo. Esto último es exactamente lo que se necesita para preservar la integridad de los ingredientes clave contra las arrugas, pero debido a que no es lo que los consumidores quieren es por eso que no lo obtienen. Las compañías de Estee Lauder son un buen ejemplo de esto; yo podría recomendar el doble de cremas humectantes de sus marcas si tan sólo se alejaran del empaque en tarros o por lo menos consideraran tarros herméticos, algo que Clarins ha hecho con algunos de sus productos para el cuidado de la piel, siendo una lástima que sus fórmulas no sean tan avanzadas como las marcas de Estee Lauder.
Respecto a los bloqueadores solares y a las compañías que están lanzando nuevos bloqueadores sin ingredientes que den suficiente protección UVA, no hagan que comience a hablar. Este hecho es una fuente constante de frustración debido a que ocurre con más frecuencia en compañías (como L’Oreal y Lancome) con mucha experiencia (L’Oreal es propietaria de patentes que cubren ingredientes protectores contra los rayos UVA y ya estaban enterados de la importancia de la avobenzona mucho antes de que la usaran en sus productos). Es difícil aceptar que estén lanzando productos inferiores que ponen en riesgo la salud de su piel y su apariencia, pero este hecho aleccionador es exactamente lo que está pasando cada vez que un consumidor confiado opta por un bloqueador solar que carece de la investigación de los ingredientes activos que han demostrado ser los mejores para proteger la piel de la extensa gama de rayos UVA. No sé por qué lo hacen, pero son pocas las cosas que esta industria hace que sean motivadas por el sentido común y un ferviente deseo de ayudar a los consumidores. La apatía es aparente porque el mensaje parece ser: “Nada más gaste su dinero en nuestra marca, no cuestione nuestra experiencia y disfrute nuestro bloqueador solar excesivamente fragante con insuficientes antioxidantes que hemos empacado en un hermoso tarro.”
Yo desearía que hubiera un fuerte impacto, que una compañía de cosméticos con miles de millones de dólares dedicara algunos de esos millones a la investigación, desarrollo y a la contratación del mejor de los mejores y en forma consistente produjera productos de cinco estrellas. Esto parecería ser algo rutinario pero no es la realidad. ¿Cual es la realidad? Las compañías de cosméticos con capitales de miles de millones de dólares (y también otras muchas más pequeñas) gastan gran parte de su dinero convenciendo a los consumidores a través de la comercialización, anuncios en revistas, comerciales y otros medios de comunicación, que ellos tienen la respuesta para cualquier cosa que le preocupe sobre su piel. Algunas veces los productos realmente funcionan de acuerdo con los argumentos o por lo menos se acercan bastante a lo científicamente posible. Sin embargo, la mayor parte del tiempo los argumentos y las estadísticas quedan muy lejos de la marca fijada, los productos están muy mal formulados y el empaque es horrible.
|