Querida Paula:

Durante la campaña local para recaudar fondos organizada por PBS [Public Broadcasting System], exhibieron un video del Dr. Nicholas Perricone y su libro “The Wrinkle Cure” (“La cura de las arrugas”). La presentadora de PBS que entrevistó a Perricone durante las pausas comerciales dijo que ella había estado usando productos que incluían sus recomendaciones (aparentemente ella no había usado antes SUS productos) y estaba sorprendida y emocionada con los resultados.

Se me ocurre que si esta entrevista no hubiera sido en PBS, yo hubiera pensado que era un comercial “informativo”. He comprado todos tus libros y acabo de volver a leer tu opinión sobre la vitamina C y que ésta no está a la altura de su reputación. De hecho, tú incluso mencionas a Perricone y su libro. Yo sí compré  Cellex-C cuando apareció por primera vez y tuve que devolverlo a la compañía debido al excesivo ardor que causaba en mi piel.

Por favor dame tu consejo acerca de tu última opinión respecto a los argumentos de Perricone sobre la vitamina C como antiinflamatorio y que por consiguiente su uso en la cara hace que la piel caída recobre su firmeza. Tengo casi 60 años de edad y para mi consternación mi cara parece haberse caído una pulgada a partir de la menopausia.

Judi, por e-mail


Querida Judi:

En realidad no sé donde comenzar cuando se trata de la naturaleza del trabajo de Perricone. En muchas formas esto incluye algunos de los peores elementos de lo que está sucediendo en el mundo de la dermatología (comenzando con el Dr. Murad famoso por sus comerciales “informativos”), principalmente cuando se menciona en forma encubierta la experiencia médica para promover la venta de productos para el cuidado de la piel. El atractivo de los doctores atribuye connotaciones médicas a productos que en forma significativa terminan no siendo diferentes a otros productos para el cuidado de la piel que se venden en muchas líneas de belleza sin el patrocinio de un doctor.

Con respecto a la vitamina C, aunque está claro que es un buen antiinflamatorio, no es lo único ni lo mejor. Lo que es todavía más importante es que no existe ninguna investigación que demuestre que la vitamina C (o cualquier antiinflamatorio) detenga la caída de la piel o la levante de alguna forma. En su libro “The Wrinkle Cure” Perricone muchas veces se refiere a sus propias investigaciones o a la experiencia con sus pacientes, como prueba de lo que él asevera respecto a un tratamiento antienvejecimiento en particular (a propósito, siempre menciona sus propios productos). Eso puede sonar convincente pero no es la definición de ciencia de nadie.

Además, la vitamina C es una substancia que todavía tiene problemas de estabilidad. Un estudio publicado en Dermatologic Surgery en el mes de febrero de 2001 (páginas 137-142) asevera que “el ácido L-ascórbico debe formularse a niveles de pH menores de 3.5 para poder penetrar la piel.” Ese pH tan bajo puede causar irritación de la piel (que probablemente explica tu irritación cuando compraste Cellex-C). Conclusiones similares acerca de la vitamina C aparecieron publicadas en un artículo en el Journal of Pharmaceutical and Biomedical Analysis de marzo de 1997 (páginas 795-801) que explicaban que el fosfato de ascorbilo de magnesio era más estable que el ácido ascórbico y que el palmitato de ascorbilo, todos los cuales son formas de la vitamina C. No te voy a saturar con toda la investigación sobre este tema, pero esta poca información puede darte una idea.

Es interesante hacer notar que incluso Perricone titubea sobre cual es el “mejor” ingrediente para el cuidado de la piel. Su propia línea tiene una variedad de productos que no incluyen vitamina C. Éstos van desde el tocotrienol (una forma potente de la vitamina E) hasta el ácido alfalipoico, DMAE, polifenoles de aceite de oliva y ácido glicólico. Si la vitamina C fuera lo mejor, ¿por qué entonces molestarnos con estos otros ingredientes? La vitamina C tampoco es un ingrediente patentado, está disponible en el mercado y es usado por muchas compañías de cosméticos. Nada de esto significa que la vitamina C no ayude a la piel, pero no es el milagro que Perricone y otros dicen que es.

Yo también estoy desilusionada de que PBS haya entrado, sin darse cuenta o descaradamente, al negocio de los comerciales “informativos”, pero tu carta y otras que he recibido acerca del video de Perricone cuestionan su criterio sobre esto.