La vitamina K: su relación con las ojeras
Después de las arrugas y el acné, las ojeras son una gran preocupación para mis lectoras. Las personas que luchan contra las ojeras están dispuestas a intentar cualquier cosa para deshacerse de ellas. Como resultado de esta desesperación son blancos muy fáciles para cualquier compañía de cosméticos que diga que puede desaparecer las ojeras. Entre los muchos productos para el área de los ojos dirigidos a las personas con ojeras, varios contienen vitamina K. ¿Cuál es la relación entre esta vitamina poco conocida y las ojeras?
La vitamina K, técnicamente conocida como fitonadiona, es una vitamina soluble en grasa que es fabricada en el hígado y que es necesaria para asegurar la coagulación apropiada de la sangre. Se han valido de su relación con el sistema circulatorio para usarla como un ingrediente cosmético que ayuda a disminuir las condiciones vasculares que surgen como imperfecciones de la piel como son las ojeras, el enrojecimiento de la piel causada por la rosácea y los capilares rotos (en donde se incluyen venas con apariencia de arañas, que también son conocidas como telangiectasia). Es importante hacer notar que en los productos para el cuidado de la piel la vitamina K es considerada como un ingrediente cosmético y no como un producto farmacéutico o medicamento. Por consiguiente, no se exige que las compañías de cosméticos comprueben sus argumentos sobre lo que ellas dicen puede hacer por su piel.
Un argumento típico de la vitamina K, cuando se aplica directamente, es que puede mejorar la apariencia de las ojeras. Un estudio publicado en la revista especializada Journal of Cosmetic Dermatology (abril de 2004, página 73) examinó el efecto de aplicar un gel que contenía un 2% de vitamina K más un 0.1% de retinol, vitamina E y C. En este estudio de ocho semanas participaron 57 adultos con ojeras y los resultados, aunque no se consideraron como un “gran éxito” tampoco fueron desalentadores: el 47% de los participantes notó una mejoría de “regular a moderada” en sus ojeras. La mayoría de ellos no vieron ningún cambio, pero el tratamiento fue bien tolerado. Tan alentador como esto parezca, no se sabe si los resultados se debieron a la vitamina K o a las otras vitaminas. Tampoco explica si los resultados se debieron al impacto de los antioxidantes sobre la piel o al efecto de la vitamina K en la circulación cuando se toma oralmente.
Un estudio a menor escala, mostró que la aplicación directa de una crema que contenga al menos el 1% de vitamina K (se usaron también otras graduaciones) acortaron el tiempo que la piel queda de rojiza a púrpura después de un tratamiento láser de colorante pulsado. Esto indicó que cuando se usa en cantidades apropiadas, la vitamina K tiene un efecto antiinflamatorio sobre la piel (Fuente: Dermatologic Surgery, diciembre 1999, página 942). Una vez más, sería mucho más fascinante si en este estudio se hubieran examinado otros agentes de aplicación directa (tópicos) como un medio para reducir la decoloración posterior al láser. Debido a que el estudio solamente incluyó vitamina K, no sabemos si un producto tópico de vitamina C hubiera tenido beneficios similares, sin mencionar el té verde, el ácido alfalipoico, superóxido dismutasa, extracto de orozuz o la curcumina, todos agentes tópicos antiinflamatorios bien documentados. En el estudio más largo arriba mencionado, tengo curiosidad por saber cuáles hubieran sido los resultados si se hubiera usado el gel de vitamina K debajo de un ojo y si en el otro se hubiera usado un ingrediente cosmecéutico.
Aunque no es un avance, no podemos negar que se descubrió algo de efectividad, pero usted tiene que encontrar un producto con una cantidad potencialmente efectiva de vitamina K. Casi ninguna compañía de cosméticos está vendiendo productos con vitamina K que se acerquen a la cantidad utilizada en estos estudios. Si usted siente curiosidad por probar un producto de aplicación directa con algo más que una espolvoreada de vitamina K considere la crema Donnel Super Skin K-Derm Cream (US$44.95 por 2.5 onzas, también está disponible una versión en gel pero parece contener menos vitamina K que la crema). Debe tenerse presente que los estudios no examinaron solamente la vitamina K, pero si usted siente curiosidad de que una buena cantidad de vitamina K puede hacer la diferencia, este producto incluye al menos suficiente cantidad para que usted compruebe decididamente esa conjetura.
Lo que realmente hace falta es una investigación relacionada con la efectividad de la vitamina K cuando se aplica directamente, por lo menos en lo que respecta a la afectación de los capilares superficiales. De acuerdo con el Dr. Craig Feied, director del American Vein Institute y Profesor Clínico Asociado de Medicina de Urgencias en la Universidad George Washington, la vitamina K está relacionada con las venas y la sangre debido a que es un factor en la capacidad de coagulación de la sangre. Los coágulos en la sangre puede interrumpir el flujo sanguíneo a través de una vena o un capilar y hacerlo desaparecer. Sin embargo, la aplicación de la vitamina K a la superficie de la piel no hará que las venas tipo araña desaparezcan o que incluso se desvanezcan significativamente. Si la vitamina K pudiera penetrar la piel para afectar el flujo sanguíneo en las venas tipo araña, también podría afectar el flujo sanguíneo en las venas sanas. Si usted está considerando un producto con vitamina K por las razones arriba mencionadas, esto no debe ser causa de alarma. Para que la vitamina K forme coágulos en la sangre es necesario tomar dosis muy altas que se metabolizan en el hígado, en donde se forman las proteínas. Estas proteínas especiales son las que hacen que la sangre se coagule y no están relacionadas con la aplicación tópica de la vitamina K. Debe tener presente que las quemaduras solares, el calor, la presión sobre la cara, las lesiones, fumar o la irritación o inflamación repetida causada por ingredientes irritantes en productos para el cuidado de la piel puede aumentar la aparición de venas tipo araña. Evite éstos y así podrá reducir la aparición de estas venas así como su formación. La mejor opción de tratamiento para las venas tipo araña siguen siendo los láseres no ablativos como el sistema de luz intensa pulsada (Fuentes: Dermatologic Surgery, octubre de 2005, páginas 1,285-1,289 y la revista especializada British Journal of Plastic Surgery, octubre de 2005, páginas 981-987).
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