En el mundo de los cosméticos, un ingrediente probado a través del tiempo raramente se posiciona como algo sensacional o que valga la pena. En su lugar, casi toda la industria se concentra en la nueva tecnología y en ingredientes exóticos que, aunque se ven impresionantes en el papel, es probable que no cuenten con pruebas científicas importantes (o más bien ninguna) que respalden sus argumentos. Ese no es el caso de la vitamina E ...